De esas veces que agradezco infinitamente que se me diga la
verdad, esa verdad que a veces algunos gustan de adornar para dar una frágil
imagen de ser o de querer hacer algo que en realidad ni quieren, o en el peor y
más remoto de los casos en el que si se quieren hacer pero no precisamente conmigo, así que me confieso totalmente admirada por tu sinceridad y tu
maravilloso sTaR! porque has vuelto a poner sonrisas infinitas en mi diario
caminar.
«La demencia de mamá», edición de lujo en tapas duras
-
NOTA: a través de los siguientes links accederás a otras entradas
relacionadas con *«La demencia de mamá»*, una novela de Rafael Moriel:
- «La d...


bello, mucho de cierto, en general, así funcionamos...gracias por compartirlo,
ResponderEliminarabrazo fuerte,
abrazos infinitos hermosa!!!! :)
ResponderEliminar