No había tenido ni la más remota idea de lo pesado y agobiante que podría ser el llevar los rekuerdos dolorosos, anhelos errados, miedos estankados, esperanzas inútiles , fe quebrada, culpas extras y todo akello ke uno es capaz de aguantar con tal de no tener la fortaleza para enfrentar ese vacío ke nos lleva a descubrir lo ke realmente somos, yo ya tuve mis días de carga pesada y la verdad no me gustó, así ke pasado el mal rato elijo nuevamente el camino de la vacía realidad luminosa... GRACIAS!!!
«La demencia de mamá», edición de lujo en tapas duras
-
NOTA: a través de los siguientes links accederás a otras entradas
relacionadas con *«La demencia de mamá»*, una novela de Rafael Moriel:
- «La d...





No hay comentarios:
Publicar un comentario